Depresión y alcohol

Existen personas que comienzan con el consumo y abuso del alcohol debido a un cuadro depresivo.  El alcohol es una molécula DUAL, al principio produce un aumento o mejora del estado de ánimo, pero a largo plazo provoca estado de ánimo bajo, falta de energía etc.
El problema es que después de un abuso de alcohol durante semanas, comienza a haber un déficit serotoninérgico, provocando un estado de ánimo depresivo, irritable y ansioso, que solo mejoran cuando el paciente vuelve a consumir alcohol.
Asimismo, el alcohol, también ayuda a conciliar el sueño, si bien la calidad del sueño es bastante peor que estando abstinente. Fragmentación del sueño despertares frecuente en la segunda parte del sueño, parasomnias, pesadillas..

Estas dos cualidades del alcohol de mejora primaria de un cuadro afectivo junto con la aceleración del tiempo de latencia para conciliar el sueño, provoca en el paciente una creencia errónea que el alcohol le puede venir bien para su cuadro depresivo. El alcohol va a provocar siempre un empeoramiento de nuestro estado de ánimo, un empeoramiento de la calidad y cantidad del sueño con despertares frecuentes.

En ningún caso el paciente debe de consumir alcohol en las situaciones en las que se encuentre con cuadros depresivos.

La mayoría de los casos de patología dual alcohol y depresión son pacientes que por un consumo excesivo de alcohol sin patología afectiva anterior empiezan a desarrollar cuadros depresivos.

Esto quiere decir que los pacientes beben porque creen que tienen problemas cuando en realidad están teniendo problemas porque beben.

También hay que resaltar que los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina ISRS no van a funcionar de manera correcta, y van a perder concentración plasmática en sangre si el paciente está consumiendo alcohol con regularidad, esto quiere decir que los medicamentos que nos están recetando para tratar la depresión si tomamos alcohol prácticamente no harán efecto.

Es muy frecuente observar que tras una desintoxicación enólica junto con un tratamiento de deshabituación mejora de manera rápida el estado de ánimo del paciente. Siendo en muchos de los casos no necesario aplicar antidepresivos.

Por otro lado si existe una patología afectiva anterior al consumo de enol, tras la desintoxicación, sí que será necesario tratamiento con antidepresivos y un tratamiento psicoterapéutico para tratar ambas problemáticas:
el abuso de alcohol y la patología afectiva, depresión.

Muchos de los estudios científicos han demostrado una evidencia que no apoya el uso clínico de los antidepresivos en el tratamiento de los pacientes con depresión y alcoholismo al mismo tiempo.

Los estudios dicen que no hay significativa relevante cuando el paciente está bebiendo, es decir, demuestra que estos medicamentos ISRS no hacen efecto si el paciente consume de manera regular alcohol.

En CONSULTA IGLESIAS disponemos de un equipo especializado en ambas patologías depresión y adicción al alcohol.

Nuestro sistema de trabajo consiste en realizar de manera exhaustiva la problemática que ha llevado al consumo y realizar tanto tratamiento farmacológico como un psicoterapéutico para mantener la abstinencia largo plazo y tratar la depresión.